"Hay cosas que no deberían cambiar, cosas que uno debería poder meter en una de esas vitrinas de cristal y dejarlas allí tranquilas. Sé que es imposible, pero es una pena."

viernes, febrero 6

Odio con toda mi alma el carnaval.
Me molesta. No lo soporrrrto.
Soy tremenda anti, desertora de la cultura y el folklore de mi país, Jaaaaaaaaá.
Mañana mis señores padres se van a Punta del Este (no me convencen de ir pero ni en pedo, otra cosa que odio con toda mi alma, es la nube de pedos de Punta del Este) y tengo a mi casita todita para mí sola, aunque cualquiera se pondría contento (como yo, un par de semanas atrás) yo no sé por qué, me siento un poco triste, porque los voy a extrañar ya que no los veo hasta fin de mes. Y esto, lo juro, NO ES NORMAL.
Tiempos extraños, diría Bridget Jones. Es la posta.

1 comentario:

Min Smith dijo...

También odio los carnavales con toda mi alma. Es como un desfile interminable de vedetongas con tetas plumadas. O una obra de Nito de Artaza sin final.

This is Sparta

(Estés donde estés)